Queda mucho por repartirse entre los fabricantes europeos de automóviles en lo que se refiere a mercado de lujo, ya que los márgenes que dejan los coches comercializados en este tipo de categorías, unido a volúmenes a tener en cuenta, hacen que incluso en tiempos de coches eléctricos sea muy beneficioso para muchas marcas seguir innovando en esta parcela de mercado, tal y como demuestra el último lanzamiento de Audi. Se trata del Audi Q9, un todocamino incluso de mayor tamaño que el Audi Q7, que en realidad decreció en su última generación para dejar paso al nuevo modelo, y del que ya sabemos el precio de su gama al completo, con la que pretende enfrentarse a coches como el Mercedes GLS, BMW X7, Range Rover y demás modelos similares. Ha sido gracias a la incursión del modelo en el configurador de la web española de Audi como hemos sabido que por encima de los 126.090 euros que cuesta la versión de acceso, la Advanced TDI, se situarán las líneas S-Line, por un precio de 132.790, así como la Black Line, que asciende hasta los 140.290 euros. Las tres variantes hacen uso del mismo motor, un bloque 3.0 V6 TDI sobrealimentado mediante turbocompresor que entrega 299 CV y 630 Nm de par máximo. Se combina con una caja de cambios automática de convertidor de par y ocho relaciones, así como con el sistema de tracción integral quattro, que se encarga de repartir la potencia entre ambos ejes. Además, aunque estamos ante un motor diésel, Audi ha recurrido a un sistema de hibridación ligera para que el Q9 puede lucir la etiqueta ECO de la DGT en España y otros beneficios similares en el resto de Europa. Con esta mecánica, sus 2.605 kilos de peso no le impiden acelerar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 240 km/h, todo ello homologando un consumo combinado de 7,4 litros cada 100 kilómetros. Son cifras a tener en cuenta para un SUV que se convierte en el coche más grande de la marca. Con 5,31 metros de largo, 2,21 de ancho y 1,81 de alto, supera con claridad al Audi Q7 y se acerca más por tamaño y posicionamiento a un BMW X7. También tiene una distancia entre ejes de 3,14 metros, lo que permite aprovechar mejor el espacio disponible dentro del habitáculo. Porque el Audi Q9 se puede configurar con seis o siete plazas. En el primer caso, la banqueta central deja paso a dos asientos individuales, mientras que la tercera fila ha sido diseñada para que pueda ser utilizada por adultos y no únicamente por niños. Los asientos de la segunda fila, además, disponen de regulación eléctrica y pueden desplazarse hacia delante para facilitar el acceso a las plazas posteriores sin necesidad de abatirlos ni retirar previamente las sillas infantiles. Con dos filas de asientos en uso, el maletero ofrece 700 litros de capacidad. Las puertas pueden abrirse hasta formar un ángulo de 90 grados y contar con apertura y cierre automáticos, mientras que el techo panorámico de 1,5 metros de longitud —el más grande instalado hasta ahora en un Audi— forma parte del equipamiento de serie. Este permite regular su nivel de transparencia y se vuelve completamente opaco cuando el coche está estacionado. En el salpicadero encontramos tres pantallas: un Audi Virtual Cockpit de 11,9 pulgadas, una pantalla central curva de 14,5 pulgadas y otra de 12,3 pulgadas destinada al acompañante. A esto se pueden sumar asientos calefactados, ventilados y con masaje, además de superficies calefactadas en los reposabrazos centrales y los apoyabrazos de las puertas. Por último, para acabar, el Q9 equipa suspensión neumática adaptativa, capaz de variar la altura de la carrocería en un margen total de 90 milímetros, y puede incorporar un eje trasero direccional con hasta cinco grados de giro. También podrá montar llantas de 23 pulgadas y, más adelante, ampliará su gama con nuevas mecánicas, entre ellas una versión híbrida enchufable.

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