Ni Hayabusa ni H2, el mayor disparate con 2 ruedas es esta moto artesanal con el V10 de 8 litros de un Dodge Viper y homologada para circular
En el mundo de las motos hay cosas muy locas, pero esta es una auténtica ida de pinza de alguien que no está del todo en sus cabales. El susodicho se llama Allen Millyard y durante varios años estuvo construyendo una moto alrededor del gigantesco V10 de 8.0 litros de un Dodge Viper, consiguió homologarla para circular, y tras hacer con ella más de 14.500 kilómetros, ahora la ha puesto en venta. El motor del Dodge Viper y cinco años para construirla La historia comenzó en 2004, cuando Allen Millyard consiguió un motor usado procedente de un Dodge Viper. Estamos hablando de un bloque de 8.0 litros y 10 cilindros en V, diseñado para mover uno de los deportivos americanos más salvajes de su época. Lo lógico habría sido reconstruirlo, instalarlo en algún coche o hacerte una mesa preciosa con él. Millyard decidió ponérselo a una moto. El resultado podría recordar inevitablemente a la Dodge Tomahawk, aquel prototipo presentado a comienzos de los años 2000 con el mismo motor. Pero existe una diferencia fundamental: la Tomahawk era un ejercicio de diseño espectacular y prácticamente imposible de conducir como una motocicleta convencional. La creación de Millyard es una moto completamente funcional, matriculada y construida para ser utilizada de verdad. Es uno de los motores más grandes utilizados en un coche de producción moderno, superando incluso al W16 del Bugatti Veyron (por 1 cm³) Hacerla realidad le llevó cinco años. No se limitó a colocar el V10 dentro de un chasis, sino que diseñó toda la máquina a su alrededor con el mejor nivel de acabado posible, intentando que parezca salida de fábrica. 500 CV entre las piernas y un motor que también hace de chasis En los primeros Viper, este V10 entregaba entre 400 y 460 caballos, pero en esta moto ofrece alrededor de 500 CV y 712 Nm de par. Si hablásemos de un coche, sería un deportivo serio, pero en una moto es una auténtica barbaridad. El propio motor desempeña una función estructural. Los subchasis tubulares de acero y aluminio se atornillan directamente al bloque, mientras que el basculante monobrazo queda unido a la caja de cambios. La suspensión delantera también tuvo que fabricarse prácticamente desde cero. Millyard recurrió a tubos de 75 milímetros procedentes de cilindros hidráulicos de maquinaria JCB, componentes internos modificados de un Vauxhall Carlton, muelles Hagon y amortiguadores derivados de una Yamaha R1. Una moto un poco Frankestein, para ser sinceros, pero sorprendentemente el resultado no parece un engendro. Una moto que ha superado los 333 km/h y con un récord Guinness Tras completarla en 2009, el probador Bruce Dunn alcanzó con ella 333 km/h en la pista británica de Bruntingthorpe. Según la información anunciada en la subasta, ni siquiera llegó a completar la pasada con el acelerador completamente abierto. Una frase bastante inquietante, la verdad. En 2023 volvió a los libros de récords. Con el presentador británico Henry Cole como pasajero, alcanzó 183,5 mph (295 km/h) con dos personas a bordo, consiguiendo el récord Guinness de velocidad para una motocicleta en tándem. Superó la anterior plusmarca por casi 8 km/h. Pero quizá lo verdaderamente especial de esta Viper V10 no es su motor ni los récords, sino que Millyard la construyó para conducirla. Era su sueño, lo hizo realidad y lo disfrutó. Ha recorrido con ella más de 9.000 millas, unos 14.500 kilómetros, incluyendo varias vueltas al trazado del Tourist Trophy de la Isla de Man. La Dodge Tomahawk que sí puedes conducir sale a subasta La Millyard Viper V10 saldrá a subasta el próximo 22 de julio a través de H&H Classics, y la estimación es que se venda entre 100.000 y 150.000 libras (118.000-176.000 euros al cambio actual). No es barata, desde luego, pero es una estimación y no es sencillo poner precio a una moto única, homologada pese a todo y con un récord Guinness en su haber. Digo "pese a todo" porque lo más fascinante de esta monstruosidad es que sea legal conducirla. Debe dar pánico acelerar y el calor que desprende el motor seguramente sea insoportable en muchas ocasiones. Pero, al mismo tiempo, es la clase de locura que nos encanta ver. Galería Millyard Viper V10
En el mundo de las motos hay cosas muy locas, pero esta es una auténtica ida de pinza de alguien que no está del todo en sus cabales. El susodicho se llama Allen Millyard y durante varios años estuvo construyendo una moto alrededor del gigantesco V10 de 8.0 litros de un Dodge Viper, consiguió homologarla para circular, y tras hacer con ella más de 14.500 kilómetros, ahora la ha puesto en venta. El motor del Dodge Viper y cinco años para construirla La historia comenzó en 2004, cuando Allen Millyard consiguió un motor usado procedente de un Dodge Viper. Estamos hablando de un bloque de 8.0 litros y 10 cilindros en V, diseñado para mover uno de los deportivos americanos más salvajes de su época. Lo lógico habría sido reconstruirlo, instalarlo en algún coche o hacerte una mesa preciosa con él. Millyard decidió ponérselo a una moto. El resultado podría recordar inevitablemente a la Dodge Tomahawk, aquel prototipo presentado a comienzos de los años 2000 con el mismo motor. Pero existe una diferencia fundamental: la Tomahawk era un ejercicio de diseño espectacular y prácticamente imposible de conducir como una motocicleta convencional. La creación de Millyard es una moto completamente funcional, matriculada y construida para ser utilizada de verdad. Es uno de los motores más grandes utilizados en un coche de producción moderno, superando incluso al W16 del Bugatti Veyron (por 1 cm³) Hacerla realidad le llevó cinco años. No se limitó a colocar el V10 dentro de un chasis, sino que diseñó toda la máquina a su alrededor con el mejor nivel de acabado posible, intentando que parezca salida de fábrica. 500 CV entre las piernas y un motor que también hace de chasis En los primeros Viper, este V10 entregaba entre 400 y 460 caballos, pero en esta moto ofrece alrededor de 500 CV y 712 Nm de par. Si hablásemos de un coche, sería un deportivo serio, pero en una moto es una auténtica barbaridad. El propio motor desempeña una función estructural. Los subchasis tubulares de acero y aluminio se atornillan directamente al bloque, mientras que el basculante monobrazo queda unido a la caja de cambios. La suspensión delantera también tuvo que fabricarse prácticamente desde cero. Millyard recurrió a tubos de 75 milímetros procedentes de cilindros hidráulicos de maquinaria JCB, componentes internos modificados de un Vauxhall Carlton, muelles Hagon y amortiguadores derivados de una Yamaha R1. Una moto un poco Frankestein, para ser sinceros, pero sorprendentemente el resultado no parece un engendro. Una moto que ha superado los 333 km/h y con un récord Guinness Tras completarla en 2009, el probador Bruce Dunn alcanzó con ella 333 km/h en la pista británica de Bruntingthorpe. Según la información anunciada en la subasta, ni siquiera llegó a completar la pasada con el acelerador completamente abierto. Una frase bastante inquietante, la verdad. En 2023 volvió a los libros de récords. Con el presentador británico Henry Cole como pasajero, alcanzó 183,5 mph (295 km/h) con dos personas a bordo, consiguiendo el récord Guinness de velocidad para una motocicleta en tándem. Superó la anterior plusmarca por casi 8 km/h. Pero quizá lo verdaderamente especial de esta Viper V10 no es su motor ni los récords, sino que Millyard la construyó para conducirla. Era su sueño, lo hizo realidad y lo disfrutó. Ha recorrido con ella más de 9.000 millas, unos 14.500 kilómetros, incluyendo varias vueltas al trazado del Tourist Trophy de la Isla de Man. La Dodge Tomahawk que sí puedes conducir sale a subasta La Millyard Viper V10 saldrá a subasta el próximo 22 de julio a través de H&H Classics, y la estimación es que se venda entre 100.000 y 150.000 libras (118.000-176.000 euros al cambio actual). No es barata, desde luego, pero es una estimación y no es sencillo poner precio a una moto única, homologada pese a todo y con un récord Guinness en su haber. Digo "pese a todo" porque lo más fascinante de esta monstruosidad es que sea legal conducirla. Debe dar pánico acelerar y el calor que desprende el motor seguramente sea insoportable en muchas ocasiones. Pero, al mismo tiempo, es la clase de locura que nos encanta ver. Galería Millyard Viper V10
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