El motor térmico está lejos de desaparecer de nuestras calles, sin embargo cada vez menos fabricantes tienen la capacidad o el interés de desarrollar mecánicas más eficientes. Y sí, esto es un gran problema, pero Toyota lo ha transformado en una gran oportunidad a su favor y por eso tu próximo coche, aunque no lleve el logo de Toyota, sí que podría montar uno de sus motores. Toyota está en ciernes de lanzar al mercado una nueva generación de motores térmicos, gasolina en cualquier caso, con la que pretende dar un importante paso adelante en términos de eficiencia, reducción de emisiones y rendimiento. Estos motores son de tipo modular, con configuración de cuatro cilindros en línea y cilindradas de 1,5 o 2 litros. El fabricante japonés ya ha adelantado en los últimos meses algunos detalles sobre estos motores, confirmando que en el caso del propulsor de 1,5 litros veremos configuraciones atmosféricas y turboalimentadas, además de híbridas, mientras que en el caso del motor de 2 litros siempre encontraremos turboalimentación, siendo también compatible con sistemas híbridos. Pero hay un elemento clave en esta nueva generación de motores que hasta ahora no conocíamos y que Toyota acaba de confirmar, y es que la firma japonesa quiere impulsar sus acuerdos de colaboración con otros fabricantes para convertirse en su suministrador de motores con una mucha mayor repercusión a nivel global. Y tanto es así que Toyota espera impulsar este negocio desde los 500 millones de euros actuales (2026), hasta los 1.500 millones de euros en 2032. Sin revelar aún con qué otros fabricantes trabaja ya Toyota para montar sus nuevos motores, todo apunta a que firmas como Subaru, Mazda, Suzuki o Daihatsu deberían ser las candidatas más obvias dados los lazos que las unen, pues son son firmas que usan tecnología de propulsión Toyota de un modo u otro en algunos de sus modelos. Sin embargo, teniendo en cuenta el volumen de negocio al que aspira Toyota, parece lógico pensar en el establecimiento de acuerdos con otros fabricantes, algo que ya vimos en el pasado a través de colaboraciones con PSA, BMW o Ford. Sea como fuere, lo que sí debemos tener claro es que Toyota tiene entre manos una nueva generación de motores gasolina que aspira a ser uno de los grandes referentes de la industria. Haciendo valer su experiencia y reputación, en Toyota quieren sacar provecho de un sector que necesita urgentemente motores térmicos más eficientes y sostenibles, pues mientras la electrificación avanza a un ritmo mucho más bajo del esperado, las normativas anticontaminación siguen endureciéndose.
Tu próximo coche puede que no sea un Toyota, pero sí tendrá uno de sus motores, te explicamos el por qué
El motor térmico está lejos de desaparecer de nuestras calles, sin embargo cada vez menos fabricantes tienen la capacidad o el interés de desarrollar mecánicas más eficientes. Y sí, esto es un gran problema, pero Toyota lo ha transformado en una gran oportunidad a su favor y por eso tu próximo coche, aunque no lleve el logo de Toyota, sí que podría montar uno de sus motores. Toyota está en ciernes de lanzar al mercado una nueva generación de motores térmicos, gasolina en cualquier caso, con la que pretende dar un importante paso adelante en términos de eficiencia, reducción de emisiones y rendimiento. Estos motores son de tipo modular, con configuración de cuatro cilindros en línea y cilindradas de 1,5 o 2 litros. El fabricante japonés ya ha adelantado en los últimos meses algunos detalles sobre estos motores, confirmando que en el caso del propulsor de 1,5 litros veremos configuraciones atmosféricas y turboalimentadas, además de híbridas, mientras que en el caso del motor de 2 litros siempre encontraremos turboalimentación, siendo también compatible con sistemas híbridos. Pero hay un elemento clave en esta nueva generación de motores que hasta ahora no conocíamos y que Toyota acaba de confirmar, y es que la firma japonesa quiere impulsar sus acuerdos de colaboración con otros fabricantes para convertirse en su suministrador de motores con una mucha mayor repercusión a nivel global. Y tanto es así que Toyota espera impulsar este negocio desde los 500 millones de euros actuales (2026), hasta los 1.500 millones de euros en 2032. Sin revelar aún con qué otros fabricantes trabaja ya Toyota para montar sus nuevos motores, todo apunta a que firmas como Subaru, Mazda, Suzuki o Daihatsu deberían ser las candidatas más obvias dados los lazos que las unen, pues son son firmas que usan tecnología de propulsión Toyota de un modo u otro en algunos de sus modelos. Sin embargo, teniendo en cuenta el volumen de negocio al que aspira Toyota, parece lógico pensar en el establecimiento de acuerdos con otros fabricantes, algo que ya vimos en el pasado a través de colaboraciones con PSA, BMW o Ford. Sea como fuere, lo que sí debemos tener claro es que Toyota tiene entre manos una nueva generación de motores gasolina que aspira a ser uno de los grandes referentes de la industria. Haciendo valer su experiencia y reputación, en Toyota quieren sacar provecho de un sector que necesita urgentemente motores térmicos más eficientes y sostenibles, pues mientras la electrificación avanza a un ritmo mucho más bajo del esperado, las normativas anticontaminación siguen endureciéndose.
