Por un momento viajamos al pasado. Año 2015. Renault desvelaba en India un pequeñísimo crossover que, al cambio vigente en aquel momento, rondaba los 4.000 euros (podéis verlo en mi artículo de entonces). Los mismos 4.000 euros al cambio en los que se situaría en estos momentos. El propio Carlos Ghosn, hoy refugiado en Líbano, aseguró que "este coche cambiaría las reglas del juego para Renault en India". El que ilustra esta entrada es una de las últimas iteraciones del Renault Kwid o, mejor dicho, del Renault Kwid para Brasil, donde ya no son 4.000, sino 11.000 euros al cambio los que costaría, como nos contaban desde Carscoops. En cualquier caso, el Kwid seguiría siendo un producto de vocación muy muy económica, si tenemos en cuenta que su precio en Brasil es prácticamente la mitad de lo que cuesta un Renault Duster - allí el Duster no se comercializa como Dacia sino como Renault. De India a Brasil Como os decíamos, la historia del Renault Kwid nació en India, pero con una clara intención de darle un enfoque global aterrizando en los denominados "mercados emergentes". Tras la India, Renault aprovechó esta base para crear una versión profundamente revisada que se produciría en Brasil y que ha ido evolucionando hasta el mini-crossover que os mostramos en este artículo. Un Kwid que costaría significativamente más que su homólogo indio, entre otras razones, por todo el trabajo que tendría que hacer Renault en términos de seguridad - inicialmente el Kwid indio prescindía de airbags, e incluso de ABS - para adaptarlo a los mercados sudamericanos. En este nuevo Kwid presentado en Brasil, por ejemplo, por supuesto que habría ABS, control de estabilidad, cuatro airbags, avisadores del cinturón, y un largo etcétera. Del Kwid eléctrico para China al Dacia Spring Pero el proyecto del Kwid aún tendría más vidas. Renault lo aprovechó para crear un nuevo coche eléctrico, el K-ZE, fabricado en China. Un pequeñísimo y modesto coche eléctrico que a comienzos de esta década por fin veríamos en Europa, eso sí, como Dacia Spring. Como podréis imaginaros de aquel Renault Kwid lanzado en India 4.000 euros, al K-ZE chino, y aún más al Dacia Spring europeo, habría un gran trecho. El Dacia Spring se lanzaría en Europa con un profundo trabajo reingeniería, de revisión y refuerzos, con asistencias a la conducción y con seis airbags. En el momento de elaborar este artículo, el Dacia Spring sigue siendo uno de los coches eléctricos realmente baratos. Pensemos que con todos los descuentos y, eso sí, descontando las ayudas del Plan Auto (Dacia las adelanta) y certificado energético, tendríamos un coche eléctrico en nuestro garaje por 11.920 euros. La última actualización del Renault Kwid en Brasil sigue empleando un motor de combustión, tan sencillo como un motor 1.0 SCe de tres cilindros, sin turbo, de 68 CV de potencia, que puede funcionar con gasolina o etanol. Y uno puede hacer otra cosa que preguntarse si este Kwid o, mejor dicho, un hipotético Dacia Spring con motor de combustión, tendría sentido. Y es que el antiguo Dacia Spring está a punto de finalizar su recorrido en Europa, para dar paso a un nuevo Dacia Spring que sí será 100% europeo. Un Dacia Spring tan europeo como para haber sido desarrollado para dar vida al nuevo Renault Twingo, y para fabricarse junto a él, en la factoría de Novo Mesto, en Eslovenia.