En este medio, al igual que en muchos otros, es relativamente normal observar el uso del término “referente”. Lógico, por otra parte, si tenemos en cuenta que, del mismo modo que en el cine o la literatura, el videojuego posee obras cuyo alcance, calidad y trascendencia están fuera de toda duda. Así, titanes como Doom, Silent Hill 2 o Dark Souls se erigen como referentes de sus respectivos géneros por derecho propio para que la gran mayoría de jugadores los disfruten, nuevos desarrolladores puedan estudiar sus lecciones y unos pocos incautos intenten - con nulo éxito - bajarlos de sus pedestales. Leer más