La cadena de hamburgueserías invertirá 8.500 millones de dólares (7.420 millones de euros) en la próxima década para ayudar a sus franquicias a modernizar los restaurantes, mejorar la oferta con comida más saludable y facilitarles el pago del alquiler. El objetivo de reforzar el negocio contra la creciente competencia en el sector de comida rápida. Leer