Brasil celebra una jornada electoral marcada por el ambiente festivo y la alta movilización ciudadana. En ciudades como Río de Janeiro, miles de votantes acuden a las urnas luciendo pegatinas, camisetas, sombreros y otros símbolos de sus candidatos. Mientras el país elige presidente, vicepresidente, gobernadores, diputados y senadores, la polarización política convive con expresiones de entusiasmo y participación democrática.