Hace cuatro años, Bugatti anunciaba el final de su motor más icónico. El mítico y bestial W16 llegaba a su fin. Lo hacía con un último baile a la altura. Durante los últimos cuatro años, la compañía ha sacado adelante 99 unidades del Bugatti Mistral. Ahora, la última unidad ha salido de su fábrica. El último Bugatti Mistral. El último Bugatti Mistral ha salido por las puertas de la fábrica artesanal de la compañía en Molsheim (Francia). Una unidad Blanc Éternel, inspirado en la porcelana de Königliche Porzellan-Manufaktur en Berlín. El superdeportivo, como señalan en Autonocion, suma numerosos detalles en honor a Ettore Bugatti, fundador de la compañía, pero cuenta con la personalización esperada en un coche de este tipo. Explican en el medio que, por ejemplo, la clásica cabeza de elefante del pomo del cambio de marchas se ha sustituido por una cabeza de halcón que representa a Oriente Medio, donde ha ido a parar esta última unidad. The last of its kind. "El último de su especie". Así reza la placa de homenaje que se encuentra en el interior y en el alerón de este último Bugatti Mistral. Con ella se hace referencia, por supuesto, al último baile del motor W16 que muere con este superdeportivo. El Bugatti Mistral pasará a la historia por ser el último modelo en montar un motor sin igual pero también porque se ha limitado su producción a 99 unidades (vendidas en un solo día) que han sido personalizadas desde cero por cada propietario. Así, cada unidad puede disparar su valor, costando algunas de ellas más de cinco millones de euros. El superdeportivo es la última evolución de una serie que comenzó con el Veyron, que ha seguido con el Chiron y que tiene en el Mistral al último de su especie. Una bestia que tiene bajo su carrocería 1.600 CV y un par motor de 1.600 nm. Y una velocidad punta que supera los 400 km/h. En Xataka Durante años nadie supo quién había comprado el Bugatti más caro del mundo: hasta que se convirtió en parte de una herencia El W16. Con el último Mistral se pierde también al W16. Este propulsor está considerado como una de las joyas de la ingeniería automovilística. Su configuración nace de "pegar" dos motores V18. El resultado son los 16 cilindros que montan. Una cifra a la que hay que añadir sus 8.0 litros de cubicaje y cuatro turbos con los que apareció por primera vez en el Veyron hace poco más de 20 años. Entonces el motor entregaba 1.001 CV de potencia pero esta se ha disparado hasta los 1.600 CV que montan los últimos superdeportivos de la marca. El W16 está formado por 3.712 piezas que suman 400 kg. Para conseguir este peso reducido en un propulsor tan monstruoso, Bugatti produce sus motores con grandes cantidades de carbono y titanio, tan ligeros como resistentes a las altas temperaturas. La idea de sacar adelante este motor fue de Ferdinand Piëch, ingeniero y nieto de Ferdinand Porsche, que resucitó Bugatti con la clara idea de que debía representar lo mejor y lo más exclusivo del mundo del motor. Y, además, se valió de la compañía para tomarse una fría venganza nacida en Le Mans a finales de los años 80. En Xataka Bugatti ha descubierto que los millonarios ya no quieren comprar coches de lujo: quieren comprar obras de arte únicas ¿Y ahora? Ahora, el futuro para la compañía pasa por el híbrido. Cuando la compañía presentó el Bugatti Tourbillon lo hizo adelantando lo que se vendría en el futuro: hibridación enchufable. Y es que el superdeportivo, limitado a 250 unidades y que parte de los cuatro millones de euros, es un híbrido enchufable de 1.800 CV con la que, quien sabe, si algún día podrán romper la barrera de los 500 km/h de velocidad punta. Sí, la propuesta de Bugatti es la de electrificar el coche para seguir aumentando la potencia de sus máquinas. Pero lo hace con un motor V16 atmosférico que nadie más tiene. A ello le añade tres motores eléctricos que también empujan las ruedas. El concepto de cara al cliente es muy similar al del W16: sí, es híbrido, pero nadie más lo tiene. Y es que, como recogen nuestros compañeros de Motorpasión, Mate Rimac, CEO de Bugatti, lo tiene claro: "si es comprable, no sería un Bugatti". En Xataka Un Bugatti Mistral cuesta cinco millones de dólares. Estrenarlo incluye convencer a la policía para organizar una carrera Un futuro incierto. Queda por saber ahora qué será de Bugatti. Hace unos meses, la compañía se separó por completo del Grupo Volkswagen, que poseía parte de la propiedad a través de unas acciones a nombre de Porsche. Mate Rimac ha conseguido, finalmente, controlar por completo la compañía. Bugatti era una de las joyas de la corona del grupo pero era también un capricho. Con las unidades menos personalizadas, Volkswagen estaba perdiendo más de cuatro millones de euros. Ahora es Mate Rimac, creador de la compañía de superdeportivos eléctricos que lleva su nombre, quien está al frente de esta nueva era de la compañía. Rimac fue, de hecho, el primero en mostrar un Tourbillon fuera de la fábrica. Y lo hizo sobre una enorme alfombra de nieve. Queda por ver cómo Rimac consigue rentabilizar las inversiones y el desarrollo que hay que hacer para un coche que se fabrica a mano y que, al menos de momento, no saltará al coche eléctrico. El por qué, te lo puede contar el propio Mate Rimac. Foto | Bugatti En Xataka | Bugatti está llevando sus paquetes personalizados a lugares extremos: 230.000 euros por ocho tubos de escape (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia Amantes del motor, se acaba una era: Bugatti ha fabricado su último W16 fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .

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