De aprobarse la normativa V8, McLaren contemplaría fabricar su propia unidad de potencia
Así como surgió Red Bull Powertrains, de la misma forma Zak Brown medita la construcción de un departamento de motores en las instalaciones de Mclaren en Woking, con la salvedad de que todo dependerá de la aprobación de la normativa técnica que propone Mohammed Ben Sulayem sustentada en el reingreso de los motores V8 a la Fórmula 1. Actualmente McLaren es cliente de Mercedes, contrato que finaliza en 2030, y si bien la relación ha sido exitosa, bajo las nuevas reglas introducidas este año se ha producido cierta tensión entre ambas partes sobre todo después que Andrea Stella, jefe de la escudería, declaró públicamente que en esta ocasión ha resultado más complicado entender y optimizar ciertos sistemas a los cuales Mercedes no concede acceso total. En tal sentido, Brown es partidario de lograr la independencia de McLaren siempre y cuando los motores vuelvan a una arquitectura más simple y sean menos dependientes de la parte eléctrica. Tras lo observado este año en pista, el retorno de los motores V8 a la Fórmula 1 ha recibido críticas favorables y ahora McLaren se une a la posición de Ben Sulayem y va un paso más allá al sugerir que va a considerar el diseño y construcción de su propia unidad de potencia a partir de un V8 sostenible y menos dependiente de la hibridación. Para ello, se debería aprobar el reglamento donde se definan las características de ese nuevo motor y si tal simplificación es la ideal, entonces McLaren se uniría a los fabricantes a partir de la próxima década. Si bien McLaren es una gran marca, no se arriesga a involucrarse en un programa de unidades de potencia con especificación de Fórmula 1, han trabajado junto a tres socios en esta era híbrida y sus ingenieros han apreciado lo complejo que resulta concebir una unidad de potencia híbrida desde cero, para ello es preferible permanecer como clientes. Pero el escenario cambia si entra en vigencia un reglamento que apunta a ser viable desde una perspectiva financiera y aunque un V8 no luzca como una evolución natural de los actuales motores, bajo ciertas condiciones muy específicas sería un gran éxito no solamente en la Fórmula 1 sino también en otras categorías del deporte motor. La tecnología actual está muy avanzada y solamente una parcela muy reducida de la parrilla estaría en contra de dejar atrás una mayor dependencia de la parte eléctrica. Se supone que un V8 de nueva generación concederá una nueva perspectiva a la competición y será un revulsivo ante el espectáculo que están ofreciendo las actuales unidades de potencia, cuya carga y descarga de las baterías está condicionando el sentido del deporte, aunque eso puede cambiar si se realizan algunos ajustes. Vía Nextgen Auto
Así como surgió Red Bull Powertrains, de la misma forma Zak Brown medita la construcción de un departamento de motores en las instalaciones de Mclaren en Woking, con la salvedad de que todo dependerá de la aprobación de la normativa técnica que propone Mohammed Ben Sulayem sustentada en el reingreso de los motores V8 a la Fórmula 1. Actualmente McLaren es cliente de Mercedes, contrato que finaliza en 2030, y si bien la relación ha sido exitosa, bajo las nuevas reglas introducidas este año se ha producido cierta tensión entre ambas partes sobre todo después que Andrea Stella, jefe de la escudería, declaró públicamente que en esta ocasión ha resultado más complicado entender y optimizar ciertos sistemas a los cuales Mercedes no concede acceso total. En tal sentido, Brown es partidario de lograr la independencia de McLaren siempre y cuando los motores vuelvan a una arquitectura más simple y sean menos dependientes de la parte eléctrica. Tras lo observado este año en pista, el retorno de los motores V8 a la Fórmula 1 ha recibido críticas favorables y ahora McLaren se une a la posición de Ben Sulayem y va un paso más allá al sugerir que va a considerar el diseño y construcción de su propia unidad de potencia a partir de un V8 sostenible y menos dependiente de la hibridación. Para ello, se debería aprobar el reglamento donde se definan las características de ese nuevo motor y si tal simplificación es la ideal, entonces McLaren se uniría a los fabricantes a partir de la próxima década. Si bien McLaren es una gran marca, no se arriesga a involucrarse en un programa de unidades de potencia con especificación de Fórmula 1, han trabajado junto a tres socios en esta era híbrida y sus ingenieros han apreciado lo complejo que resulta concebir una unidad de potencia híbrida desde cero, para ello es preferible permanecer como clientes. Pero el escenario cambia si entra en vigencia un reglamento que apunta a ser viable desde una perspectiva financiera y aunque un V8 no luzca como una evolución natural de los actuales motores, bajo ciertas condiciones muy específicas sería un gran éxito no solamente en la Fórmula 1 sino también en otras categorías del deporte motor. La tecnología actual está muy avanzada y solamente una parcela muy reducida de la parrilla estaría en contra de dejar atrás una mayor dependencia de la parte eléctrica. Se supone que un V8 de nueva generación concederá una nueva perspectiva a la competición y será un revulsivo ante el espectáculo que están ofreciendo las actuales unidades de potencia, cuya carga y descarga de las baterías está condicionando el sentido del deporte, aunque eso puede cambiar si se realizan algunos ajustes. Vía Nextgen Auto
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