Desde que Ford decidió convertir al Ranger Raptor en algo mucho más serio que un simple pick-up con aspecto deportivo, pocos fabricantes han tratado de replicar su fórmula. Y no es para menos, porque además de elevar notablemente sus prestaciones, su preparación está concebida para permitir un uso todoterreno mucho más extremo que el de un Ranger convencional. Precisamente Volkswagen es quien más fácil lo tendría para desarrollar algo parecido. El Amarok comparte plataforma con el Ford Ranger y ambos se fabrican, incluso, en la misma planta de Ford en Sudáfrica. Ahora, de la mano del especialista australiano Walkinshaw, Volkswagen ha llevado su pick-up un paso más allá con el nuevo Amarok W600, aunque lo ha hecho siguiendo una receta bastante distinta a la de su primo hermano. Y esto último es importante, porque aunque por concepto, posicionamiento y precio es difícil no establecer paralelismos entre el Amarok W600 y el Ford Ranger Raptor, Volkswagen y Walkinshaw han tomado una dirección bastante distinta a la seguida por Ford. El Volkswagen Amarok W600 fue presentado inicialmente el pasado mes de junio, pero es ahora cuando se ha anunciado que tendrá un precio de 91.990 dólares australianos antes de gastos de matriculación y puesta en carretera. La equivalencia facilitada es de unos 64.100 dólares estadounidenses. Esto significa que estamos ante el Amarok más caro de Australia, superando tanto los 82.990 AUD del Amarok Aventura como los 86.990 AUD que costaba el anterior W580 SE desarrollado también junto a Walkinshaw. Más llamativa resulta la comparación con su primo hermano. El Ford Ranger Raptor cuesta en Australia 90.690 AUD, por lo que el W600 resulta 1.300 dólares australianos más caro. Y la factura del Volkswagen puede crecer todavía más: la persiana eléctrica de la caja cuesta 3.450 AUD y la pintura metalizada otros 1.100 AUD. Con ambos elementos alcanza los 96.540 AUD antes de gastos y su precio final "drive-away" puede superar los 100.000 AUD, que supondría estar ante unos 61.000 euros. Quien espere encontrar bajo el capó una evolución del motor del Amarok convencional no la encontrará. Walkinshaw ha mantenido intacto el conocido V6 turbodiésel de 3 litros, que entrega 250 CV y, sobre todo, 600 Nm de par. Está asociado a una caja de cambios automática de diez relaciones y un sistema de tracción a las cuatro ruedas. No hay modificaciones destinadas a extraer más potencia o par, lo que también marca distancias con el Ranger Raptor y su V6 de gasolina biturbo, que alcanza 397 PS y 583 Nm. El trabajo de Walkinshaw se ha concentrado principalmente en el chasis. El W600 estrena amortiguadores específicos Koni con tecnología Frequency Selective Damping, una calibración propia de la suspensión, una estabilizadora trasera de mayor diámetro (22 mm) y una dirección recalibrada. A ello se añaden llantas negras de 20 pulgadas calzadas con neumáticos Michelin Pilot Sport 4 SUV. Por tanto, mientras que el Ranger Raptor está pensado alrededor de sus capacidades fuera del asfalto, el W600 busca principalmente mejorar el comportamiento en carretera. Estéticamente también es fácil distinguirlo de un Amarok convencional gracias a un paragolpes delantero específico, pasos de rueda ensanchados, estribos laterales de despliegue eléctrico y una doble salida de escape. Dentro cuenta con tapicería de cuero Savona, asientos delanteros calefactados, reposacabezas con el nombre Walkinshaw bordado y pedales de aluminio. Mantiene además una pantalla multimedia de 12 pulgadas y un sistema Harman Kardon de ocho altavoces. Lo interesante es que este W600 podría no suponer el final del proyecto. Responsables de Volkswagen ya han dejado abierta la puerta a futuras mejoras de prestaciones e incluso a una preparación mucho más orientada al 4x4, para la que se ha planteado la denominación W600X. De momento no está confirmada, pero sería precisamente esa hipotética versión la que podría acercar todavía más la receta del Amarok a la del Ford Ranger Raptor.