Si hay algo que pone freno a las posibilidades de una camper es que, tras abandonar el asfalto en busca de la ubicación perfecta para pernoctar, llega un momento en el que las cosas se ponen demasiado complicadas para vehículos que, normalmente, están basados en furgonetas comerciales. Sin embargo, para un coche como el de la siguiente galería de imágenes nos tenemos que topar, casi literalmente, con un lago o una pared para no poder seguir avanzando. Hablamos de la Ford Ranger Super Duty y de la conversión que la empresa australiana Tommy Campers ha llevado a cabo. Para empezar, es que ni la Ranger que se usa de base es una cualquiera. La Ford Ranger Super Duty fue desarrollado en Australia por Ford con participación de clientes de flotas y es la versión más dura y preparada para el trabajo que se puede comprar del modelo. Tommy Campers ha escogido la carrocería Super Cab para instalar su plataforma Tommy Tray y, sobre ella, el módulo habitable S6X, también disponible para vehículos como el Toyota Land Cruiser 79. Su estructura de acero y sus ejes están reforzados, cuenta con protecciones inferiores y esnórquel sellado, y el V6 incorpora una refrigeración adaptada a sus condiciones de trabajo. A ello añade tracción 4x4 con modo 4A de funcionamiento permanente, reductora procedente de la familia F-Series Super Duty y bloqueos en ambos ejes. También importa cómo soporta la casa que lleva encima. El preparador ha trabajado en una suspensión que combina ballestas y conjuntos de muelle y amortiguador para compensar la carga fija. Estima 3.800 kg para el conjunto, dejando unos 700 kg hasta su masa máxima de 4.500 kg para ocupantes, equipaje, material, agua y combustible. La entrada se encuentra en la pared posterior inclinada. Dentro, el techo elevable permite disponer de 1,98 metros de altura para estar de pie detrás de la cama, que es de tamaño queen y queda sobre la cabina. Un banco lateral y una mesa extraíble forman el comedor para dos, con posibilidad de añadir un asiento enfrentado sobre la despensa. La cocina se utiliza desde fuera, al levantar un portón lateral. Esta unidad equipa un frigorífico Dometic de 113 litros, un microondas de 20 litros de volumen y una encimera abatible con fregadero extraíble. Además, lleva otra nevera sobre una bandeja deslizante en el interior, acceso a la despensa desde el habitáculo y dos depósitos de agua de 75 litros cada uno. Para alimentar sus equipos recurre a una instalación llamada Dometic Enerdrive con batería de litio de 460 Ah, inversor y cargador de 3.000 W y 480 W solares. Puede cargar circulando mediante un dispositivo DC-DC o conectarse a la red. El vídeo muestra también una placa de inducción, aunque no consta como equipamiento básico del módulo. La preparación se completa con aire acondicionado, calefacción, agua caliente, un habitáculo desplegable para ducharse y un inodoro seco telescópico Clesana X1. Para hacer vida fuera dispone de toldo Darche de 270 grados y dos sillas plegables, mientras que las planchas Maxtrax forman parte del material de recuperación. Ahora bien, todo eso corresponde al vehículo de las imágenes. El S6X básico parte de unos 19.500 euros, sin la pick-up, e incluye un depósito de 85 litros, colchón de espuma de 12,7 cm, cableado básico, dos luces LED, cuatro patas desmontables y montaje. Los dos frigoríficos, los 150 litros de agua y la instalación eléctrica descrita pertenecen a esta configuración concreta. Para acabar, la unidad completa anunciada está anunciada en unos 135.700 euros y tiene 10.000 km. Es el precio de ese ejemplar, pues Tommy Campers permite personalizar la transformación. Y, aunque su combinación de todoterreno y camper pueda llamar la atención desde España, la empresa australiana no opera en nuestro país.