Parece un BMW, pero está firmado por Alpina, monta un V8 sin electrificar y es un serio dolor de cabeza para Mercedes-Maybach
Una nueva era comienza aquí y ahora para Alpina, que no Alpine. El histórico preparador de modelos BMW es ahora parte del grupo automovilístico alemán y por ello la firma acaba de convertirse en una nueva submarca dentro del universo BMW con identidad propia, posicionándose además entre BMW y Rolls-Royce en términos de lujo y rendimiento. Y sí, esta preciosidad de coupé es el primer coche creado por la nueva Alpina y un adelanto de lo que está por venir. Alpina, la nueva submarca que se situará entre BMW y Rolls-Royce Alpina ya no será nunca más un preparador especializado en modelos BMW. La firma alemana, fundada en 1965, ha sido absorbida al completo por el grupo BMW tras un proceso que ha durado varios años para asumir el control total. El objetivo de BMW con este movimiento es reforzar su posicionamiento dentro del mercado del lujo, motivo por el cual su primer lanzamiento a nivel global ha sido este coche bautizado como Vision BMW Alpina. El último modelo de la anterior Alpina será fabricado en los próximos meses, el Alpina XB7, mientras que una escisión de la compañía original seguirá adelante a través del Bovensiepen Zagato, produciendo en series muy limitadas y buscando preservar el espíritu original del especialista. Presentado durante una de las citas automovilísticas más importantes del año, el Concorso d'Eleganza Villa d'Este celebrado a orillas del Lago Como, BMW ha mostrado por primera vez lo que pretende ser la firma Alpina a partir de ahora. Y qué mejor forma de mostrar al mundo sus intenciones que homenajear al Alpina B7 Coupé de 1970 basado en el Serie 6 E24, uno de los modelos más importantes en esta relación entre ambas firmas. Creado sobre la plataforma del Serie 7, el Vision BMW Alpina es un enorme coupé que alcanza los 5,2 metros de longitud, evidenciando así una apuesta total por la filosofía Gran Turismo. Su carrocería cuenta con un diseño que, pese a hacer uso de ciertos rasgos estilísticos de la actual BMW, consigue diferenciarse de la gama convencional como bien demuestra su firma lumínica, la nueva forma de integrar los clásicos riñones de BMW en el frontal, el uso de llantas que mantienen el característico diseño multirradio de Alpina o la pronunciada silueta coupé. Para el interior, BMW ha apostado por integrar lo último de la casa, lo que se traduce en un habitáculo con cuatro butacas confeccionado con la más alta calidad, pero acompañado también de las últimas innovaciones en cuanto a tecnología, conectividad e infoentretenimiento. En su hipotético modelo de producción y teniendo en cuenta el perfil de cliente al que se dirige, puede que veamos una apuesta más comedida en elementos como el volante o los mandos táctiles... o no. Llama la atención que, pese a que esta nueva Alpina pretende destacar en lujo, pero también en rendimiento, BMW no ha querido arrojar demasiada información sobre el sistema de propulsión. Sí que sabemos que se trata del motor 4.4 V8 Twin-Turbo montado en coches como el M5, pero en este caso se ha optado por prescindir de la electrificación para así brindar una experiencia de conducción más purista. A partir de aquí, los planes de BMW para con Alpina son un misterio. El fabricante de Munich sí que ha confirmado que pretende convertir a Alpina en una submarca con identidad propia dentro de su gama, yendo más allá de lo que por ejemplo hace Mercedes con sus modelos Maybach. En estos momentos, teniendo en cuenta el posicionamiento de BMW y Rolls-Royce, es cierto que Alpina tiene espacio suficiente como para crecer y llegar a contar con un portfolio de coches propio y claramente diferenciado, sin embargo se trata de una apuesta muy ambiciosa que requiere de mucho esfuerzo y recursos para que el cliente objetivo sea capaz de valorar y pagar el precio que podría tener una hipotética versión de calle del Vision BMW Alpina
Una nueva era comienza aquí y ahora para Alpina, que no Alpine. El histórico preparador de modelos BMW es ahora parte del grupo automovilístico alemán y por ello la firma acaba de convertirse en una nueva submarca dentro del universo BMW con identidad propia, posicionándose además entre BMW y Rolls-Royce en términos de lujo y rendimiento. Y sí, esta preciosidad de coupé es el primer coche creado por la nueva Alpina y un adelanto de lo que está por venir. Alpina, la nueva submarca que se situará entre BMW y Rolls-Royce Alpina ya no será nunca más un preparador especializado en modelos BMW. La firma alemana, fundada en 1965, ha sido absorbida al completo por el grupo BMW tras un proceso que ha durado varios años para asumir el control total. El objetivo de BMW con este movimiento es reforzar su posicionamiento dentro del mercado del lujo, motivo por el cual su primer lanzamiento a nivel global ha sido este coche bautizado como Vision BMW Alpina. El último modelo de la anterior Alpina será fabricado en los próximos meses, el Alpina XB7, mientras que una escisión de la compañía original seguirá adelante a través del Bovensiepen Zagato, produciendo en series muy limitadas y buscando preservar el espíritu original del especialista. Presentado durante una de las citas automovilísticas más importantes del año, el Concorso d'Eleganza Villa d'Este celebrado a orillas del Lago Como, BMW ha mostrado por primera vez lo que pretende ser la firma Alpina a partir de ahora. Y qué mejor forma de mostrar al mundo sus intenciones que homenajear al Alpina B7 Coupé de 1970 basado en el Serie 6 E24, uno de los modelos más importantes en esta relación entre ambas firmas. Creado sobre la plataforma del Serie 7, el Vision BMW Alpina es un enorme coupé que alcanza los 5,2 metros de longitud, evidenciando así una apuesta total por la filosofía Gran Turismo. Su carrocería cuenta con un diseño que, pese a hacer uso de ciertos rasgos estilísticos de la actual BMW, consigue diferenciarse de la gama convencional como bien demuestra su firma lumínica, la nueva forma de integrar los clásicos riñones de BMW en el frontal, el uso de llantas que mantienen el característico diseño multirradio de Alpina o la pronunciada silueta coupé. Para el interior, BMW ha apostado por integrar lo último de la casa, lo que se traduce en un habitáculo con cuatro butacas confeccionado con la más alta calidad, pero acompañado también de las últimas innovaciones en cuanto a tecnología, conectividad e infoentretenimiento. En su hipotético modelo de producción y teniendo en cuenta el perfil de cliente al que se dirige, puede que veamos una apuesta más comedida en elementos como el volante o los mandos táctiles... o no. Llama la atención que, pese a que esta nueva Alpina pretende destacar en lujo, pero también en rendimiento, BMW no ha querido arrojar demasiada información sobre el sistema de propulsión. Sí que sabemos que se trata del motor 4.4 V8 Twin-Turbo montado en coches como el M5, pero en este caso se ha optado por prescindir de la electrificación para así brindar una experiencia de conducción más purista. A partir de aquí, los planes de BMW para con Alpina son un misterio. El fabricante de Munich sí que ha confirmado que pretende convertir a Alpina en una submarca con identidad propia dentro de su gama, yendo más allá de lo que por ejemplo hace Mercedes con sus modelos Maybach. En estos momentos, teniendo en cuenta el posicionamiento de BMW y Rolls-Royce, es cierto que Alpina tiene espacio suficiente como para crecer y llegar a contar con un portfolio de coches propio y claramente diferenciado, sin embargo se trata de una apuesta muy ambiciosa que requiere de mucho esfuerzo y recursos para que el cliente objetivo sea capaz de valorar y pagar el precio que podría tener una hipotética versión de calle del Vision BMW Alpina
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