Stellantis vuelve a poner dinero en China después de años de retroceso comercial e industrial en el país. El grupo europeo ha firmado un acuerdo con Dongfeng para fabricar nuevos Peugeot y Jeep en China a partir de 2027. Stellantis lleva varios años siendo casi irrelevante en el mayor mercado automovilístico del mundo y ahora intenta reconstruir su posición con una fórmula pragmática: poco capital propio, apoyo de un socio chino y producción local con capacidad de exportación. Cuatro nuevos modelos desde Wuhan El acuerdo se articula a través de Dongfeng Peugeot Citroën Automobile (DPCA), la histórica joint venture entre Stellantis y Dongfeng establecida en 1992. La planta de Wuhan será la encargada de producir dos nuevos Peugeot de nueva energía, es decir, eléctricos o híbridos enchufables, a partir de 2027. Estos modelos estarán destinados tanto al mercado chino como a la exportación y tomarán como referencia el lenguaje de diseño de los prototipos que Peugeot presentó en el Salón de Pekín de 2026, el Concept 6 (arriba, en azul) y el Concept 8 (abajo, en color bronce). La segunda parte del acuerdo es igual de importante, o más: Jeep también volverá a fabricar en China. El plan contempla dos nuevos Jeep, también de nueva energía, con su habitual enfoque todoterreno, y pensados también para mercados de todo el mundo. Stellantis no ha detallado la arquitectura técnica ni nada relativo a las especificaciones. Y esto queda bastante abierto, pues en China un vehículo "de nueva energía" puede ser un eléctrico de batería, un híbrido enchufable o un eléctrico con extensor de autonomía. Tampoco han detallado qué parte del desarrollo quedará en manos de Dongfeng y qué parte conservará Stellantis. Invertirán 1.000 millones de euros, pero Stellantis pone "sólo" 130 El proyecto supone una inversión conjunta de unos 1.000 millones de euros. De esa cifra, Stellantis prevé aportar aproximadamente 130 millones de euros. Dicho de otra manera: Stellantis no está planteando una ofensiva china con una inversión gigantesca propia, sino una operación con poco capital para aprovechar la base industrial, tecnológica e institucional de Dongfeng, Hubei y Wuhan. Stellantis necesita volver a ser competitivo en China, pero no puede —o no quiere— hacerlo sola. Hacerlo con Peugeot y Jeep no es casualidad. Son dos de las marcas más importantes dentro de Stellantis, el núcleo duro del grupo junto a Fiat y Ram, y son de las que concentran más importancia estratégica. La primera es uno de los grandes pilares europeos del grupo y la segunda, una de sus marcas globales con mayor valor, mejor imagen y mayor rentabilidad. Peugeot busca crecer fuera de Europa y Jeep, producción china Para Peugeot, el acuerdo encaja en un plan de crecimiento internacional. La marca francesa sigue siendo fuerte en Europa, pero necesita escalar en mercados extranjeros. Fabricar en China con Dongfeng puede permitirle atacar un mercado donde competir con costes europeos es muy complicado. En el caso de Jeep, la lectura es distinta. La marca dejó de fabricar en China tras el fin de su anterior joint venture con GAC en 2022. Desde entonces, Stellantis ha recurrido a la importación, una fórmula muy limitada en un mercado cada vez más competitivo y cada vez más dominado por producto local electrificado. Si nos lees habitualmente, sabrás la cantidad de todoterrenos que están haciendo en China los fabricantes locales. En un país donde se vendieron 24,2 millones de turismos en 2025, la presencia de Stellantis es absolutamente residual si no contamos Leapmotor Jeep no puede competir en China como una marca genérica más. Necesita propulsores "de nueva energía", lo más vendido en el país, y apoyarse en su imagen todoterreno, que también está de moda en el gigante asiático. La cuestión es que ya hay muchas marcas chinas haciendo algo similar y con precios muy agresivos. El acuerdo llega en pleno giro de Stellantis hacia las alianzas chinas Este movimiento lo hemos conocido apenas unos días después de saber que Stellantis ha dado otro paso importante con Leapmotor, su socio chino en eléctricos, para fabricar eléctricos en España y aprovechar la capacidad industrial de Zaragoza y Villaverde. Fíjate en el cambio de fondo: Stellantis está usando alianzas chinas tanto para defender capacidad industrial europea como para volver a tener opciones en China. Es una estrategia de supervivencia bastante más realista que intentar desarrollar toda la tecnología eléctrica, el software y toda la cadena desde cero. También es una señal de lo que puede venir con Antonio Filosa. El nuevo consejero delegado de Stellantis presentará su estrategia de largo plazo el 21 de mayo y las alianzas parecen formar parte del nuevo manual de gestión: menos dispersión, más socios, más aprovechamiento de los activos existentes y más disciplina de capital. Y quién sabe si el próximo 21 se confirme alguna sorpresa.

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