La IndyCar organizó las primeras sesiones de pruebas para el nuevo monoplaza IR-28 en el circuito de Indianápolis, el día sábado fue Alexander Rossi el encargado de rodar y el domingo llegó el turno para Álex Palou, el vigente campeón de la categoría se subió al coche en medio de una lluvia que se presentó como invitada especial. Con el privilegio de ser asignado por Honda Racing US como su piloto para desempeñar esta tarea, el español salió a la pista y pudo completar su recorrido, señalando que las sensaciones son muy buenas en comparación con el chasis DW12 e inclusive su desplazamiento es muy superior en condiciones adversas ya que se sintió cómodo en medio del asfalto utilizando los neumáticos de pista húmeda que Firestone llevó al evento. Existen muchas expectativas en lo que respecta a este monoplaza porque representa a la próxima generación de la IndyCar, un coche diseñado para instalar motores híbridos y que debería ser capaz de alcanzar velocidades nunca a antes registradas, al menos eso creen en Dallara y lo intentarán demostrar en los óvalos. En pista, Palou experimentó un par de inconvenientes, el primero asociado al alternador, elemento de gran importancia al encargarse del suministro de energía a los distintos sistemas electrónicos del monoplaza, entre ellos el de gestión del componente híbrido y los leds que ofrecen información al piloto e iluminan el panel numerico exterior. El otro problema se relacionó con la telemetría y de inmediato el personal de Chip Ganassi Racing pudo resolverlo para proseguir con lo pautado. Declaró Palou tras su actuación que el nuevo monoplaza es divertido de pilotar y su entrega de potencia es más suave que su antecesor, por tal razón puede ir más rápido con mayor confianza. Tiene mayor carga aerodinámica y en las pruebas se reflejó que lo analizado por Dallara en sus simulaciones correspondía con lo que el coche puede realizar en la pista. No pudo exprimirlo al máximo debido a las condiciones de la pista, pero aún así fue muy divertido rodar con neumáticos de lluvia y alcanzar buena velocidad. Es evidente que este chasis fue concebido para instalar el nuevo motor con su respectivo sistema híbrido, a diferencia del DW12 cuya adaptación ha sido forzada y por ello Palou señaló que su comportamiento suele ser errático y salvaje en ocasiones. En palabras de Álex Palou: Tal vez estoy hablando demasiado pronto, pero creo que vamos a romper un montón de récords en la IndyCar. Se siente como un coche más rápido y más capaz. Vía RACER
Álex Palou optimista tras sus primeras pruebas a bordo del Dallara IR-28
La IndyCar organizó las primeras sesiones de pruebas para el nuevo monoplaza IR-28 en el circuito de Indianápolis, el día sábado fue Alexander Rossi el encargado de rodar y el domingo llegó el turno para Álex Palou, el vigente campeón de la categoría se subió al coche en medio de una lluvia que se presentó como invitada especial. Con el privilegio de ser asignado por Honda Racing US como su piloto para desempeñar esta tarea, el español salió a la pista y pudo completar su recorrido, señalando que las sensaciones son muy buenas en comparación con el chasis DW12 e inclusive su desplazamiento es muy superior en condiciones adversas ya que se sintió cómodo en medio del asfalto utilizando los neumáticos de pista húmeda que Firestone llevó al evento. Existen muchas expectativas en lo que respecta a este monoplaza porque representa a la próxima generación de la IndyCar, un coche diseñado para instalar motores híbridos y que debería ser capaz de alcanzar velocidades nunca a antes registradas, al menos eso creen en Dallara y lo intentarán demostrar en los óvalos. En pista, Palou experimentó un par de inconvenientes, el primero asociado al alternador, elemento de gran importancia al encargarse del suministro de energía a los distintos sistemas electrónicos del monoplaza, entre ellos el de gestión del componente híbrido y los leds que ofrecen información al piloto e iluminan el panel numerico exterior. El otro problema se relacionó con la telemetría y de inmediato el personal de Chip Ganassi Racing pudo resolverlo para proseguir con lo pautado. Declaró Palou tras su actuación que el nuevo monoplaza es divertido de pilotar y su entrega de potencia es más suave que su antecesor, por tal razón puede ir más rápido con mayor confianza. Tiene mayor carga aerodinámica y en las pruebas se reflejó que lo analizado por Dallara en sus simulaciones correspondía con lo que el coche puede realizar en la pista. No pudo exprimirlo al máximo debido a las condiciones de la pista, pero aún así fue muy divertido rodar con neumáticos de lluvia y alcanzar buena velocidad. Es evidente que este chasis fue concebido para instalar el nuevo motor con su respectivo sistema híbrido, a diferencia del DW12 cuya adaptación ha sido forzada y por ello Palou señaló que su comportamiento suele ser errático y salvaje en ocasiones. En palabras de Álex Palou: Tal vez estoy hablando demasiado pronto, pero creo que vamos a romper un montón de récords en la IndyCar. Se siente como un coche más rápido y más capaz. Vía RACER
