Este fabricante japonés confirma que sus ingenieros tienen vía libre para diseñar un coche divertido de conducir, compacto ¡y barato!
Como si no fuera con ellos (lo que puede explicar su no tan buena situación a nivel global), parece que algunos fabricantes japoneses viven ajenos a cómo están acontediéndose los eventos dentro del sector del automóvil en otras partes del mundo. La electrificación ha llegado para quedarse y China quiere salvar sus fabricantes a costa de Europa, pero marcas como Suzuki, Mitsubishi o la propia Subaru, van a lo suyo. No seré yo el que se queje de ello, realmente, más aún tras saber las intenciones que tiene Subaru en lo relativo a producto, ya que lejos de querer hacer frente a China, la japonesa, fiel a sus orígenes, ha dado vía libre a sus ingenieros para que con los medios disponibles, diseñen un coche compacto, barato y divertido de conducir. Sí, en pleno 2026 eso es lo que ha pedido la marca a su personal. Subaru Impreza RS, una versión deportiva del compacto por debajo de la STI. Y es que entre los tres modelos anunciados por la firma japonesa en estas últimas horas, probablemente el más interesante para un mayor abanico del público sea precisamente un nuevo hatchback de cinco puertas. No se trata de un sustituto directo de ningún modelo actual, así que no va a ser un reemplazo del popular Impreza, que se sigue comercializando en otras partes del mundo, sino de una propuesta desarrollada con una filosofía muy concreta: recuperar la esencia de los compactos deportivos relativamente sencillos, accesibles y centrados en la experiencia de conducción. Según ha explicado Tetsuro Fujinuki, director técnico y vicepresidente ejecutivo de Subaru, este nuevo modelo nace como un "coche base asequible". La idea consiste en aprovechar componentes ya existentes dentro de la marca para crear una plataforma sobre la que desarrollar nuevas propuestas deportivas sin disparar los costes. Trío de modelos confirmados por la marca. Todo apunta a que la receta combinará la arquitectura del actual Impreza Hatchback con numerosos elementos heredados del WRX. Entre ellos podrían encontrarse parte del chasis, ajustes específicos de suspensión e incluso la mecánica. La única imagen revelada por la marca hasta la fecha muestran además una característica toma de aire sobre el capó, un detalle que históricamente ha acompañado a los motores bóxer turboalimentados de Subaru. Lo más interesante de todo, es que lejos de dar forma al coche a través de encuestas o dibujarlo teniendo en cuenta su proyección en cuanto a marketing, Fujinuki ha dejado claro que serán los ingenieros los encargados de todo: "Queremos nuestros ingenieros, apasionados por los coches, puedan dar forma a sus propias ideas." Modelo compacto confirmado. Subaru asegura que buena parte de los conocimientos empleados procederán directamente de su participación en competición, especialmente de programas vinculados al campeonato japonés Super Taikyu. Todavía falta mucho para saber en qué acaba esto, realmente, si en un coche barato en términos generales. Tal vez un urbano del segmento B con un buen comportamiento pero no declaradamente deportio, o en otro súper GTI de 50.000 ó 60.000 euros, pero hasta que llegue ese momento nos vamos a permitir tener la esperanza de que sea Subaru, finalmente, la que acierte con la fórmula del verdadero deportivo barato del pueblo.
Como si no fuera con ellos (lo que puede explicar su no tan buena situación a nivel global), parece que algunos fabricantes japoneses viven ajenos a cómo están acontediéndose los eventos dentro del sector del automóvil en otras partes del mundo. La electrificación ha llegado para quedarse y China quiere salvar sus fabricantes a costa de Europa, pero marcas como Suzuki, Mitsubishi o la propia Subaru, van a lo suyo. No seré yo el que se queje de ello, realmente, más aún tras saber las intenciones que tiene Subaru en lo relativo a producto, ya que lejos de querer hacer frente a China, la japonesa, fiel a sus orígenes, ha dado vía libre a sus ingenieros para que con los medios disponibles, diseñen un coche compacto, barato y divertido de conducir. Sí, en pleno 2026 eso es lo que ha pedido la marca a su personal. Subaru Impreza RS, una versión deportiva del compacto por debajo de la STI. Y es que entre los tres modelos anunciados por la firma japonesa en estas últimas horas, probablemente el más interesante para un mayor abanico del público sea precisamente un nuevo hatchback de cinco puertas. No se trata de un sustituto directo de ningún modelo actual, así que no va a ser un reemplazo del popular Impreza, que se sigue comercializando en otras partes del mundo, sino de una propuesta desarrollada con una filosofía muy concreta: recuperar la esencia de los compactos deportivos relativamente sencillos, accesibles y centrados en la experiencia de conducción. Según ha explicado Tetsuro Fujinuki, director técnico y vicepresidente ejecutivo de Subaru, este nuevo modelo nace como un "coche base asequible". La idea consiste en aprovechar componentes ya existentes dentro de la marca para crear una plataforma sobre la que desarrollar nuevas propuestas deportivas sin disparar los costes. Trío de modelos confirmados por la marca. Todo apunta a que la receta combinará la arquitectura del actual Impreza Hatchback con numerosos elementos heredados del WRX. Entre ellos podrían encontrarse parte del chasis, ajustes específicos de suspensión e incluso la mecánica. La única imagen revelada por la marca hasta la fecha muestran además una característica toma de aire sobre el capó, un detalle que históricamente ha acompañado a los motores bóxer turboalimentados de Subaru. Lo más interesante de todo, es que lejos de dar forma al coche a través de encuestas o dibujarlo teniendo en cuenta su proyección en cuanto a marketing, Fujinuki ha dejado claro que serán los ingenieros los encargados de todo: "Queremos nuestros ingenieros, apasionados por los coches, puedan dar forma a sus propias ideas." Modelo compacto confirmado. Subaru asegura que buena parte de los conocimientos empleados procederán directamente de su participación en competición, especialmente de programas vinculados al campeonato japonés Super Taikyu. Todavía falta mucho para saber en qué acaba esto, realmente, si en un coche barato en términos generales. Tal vez un urbano del segmento B con un buen comportamiento pero no declaradamente deportio, o en otro súper GTI de 50.000 ó 60.000 euros, pero hasta que llegue ese momento nos vamos a permitir tener la esperanza de que sea Subaru, finalmente, la que acierte con la fórmula del verdadero deportivo barato del pueblo.
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