Las tuneladoras me fascinan. Son máquinas enormes capaces de dibujar un agujero casi perfecto mientras avanzan por la roca de manera imparable. O casi: cuando el terreno es demasiado duro, se deforma o se fractura de forma imprevisible, una tuneladora convencional puede sufrir un desgaste acelerado o incluso quedarse atrapada. China quiere reducir ese riesgo combinando en una misma máquina la excavación mecánica y las voladuras controladas. El resultado es la Xianglong, una tuneladora de 70 metros de longitud y unas 400 toneladas que sus creadores presentan como la primera máquina de este tipo en el mundo, capaz de combinar ambos métodos. Desarrollada por "China Railway Science & Industry Group" y la Universidad de Tsinghua, salió de fábrica en Wuhan el 1 de agosto. Su diámetro de excavación, de 4,55 metros, queda lejos de los más de diez metros de las grandes tuneladoras utilizadas en el metro, pero la hace adecuada para galerías hidráulicas, conducciones subterráneas y túneles ferroviarios de menor sección. Una tuneladora capaz de cambiar de estrategia bajo tierra La Xianglong pertenece a una nueva categoría denominada BBM, siglas de Boring and Blasting Machine. A diferencia de una tuneladora convencional, no depende exclusivamente de sus discos de corte: puede alternar la excavación mecánica con la fracturación de la roca mediante explosivos sin tener que retirar la máquina. No corta y detona al mismo tiempo. Dependiendo de las condiciones del terreno, puede trabajar de tres maneras: excavar toda la sección mecánicamente, realizar una voladura previa para debilitar la roca o perforar primero parte del frente y completar después la excavación con explosivos. Característica Xianglong BBM Longitud 70 metros Peso Aproximadamente 400 toneladas Diámetro máximo de excavación 4,55 metros Diámetro de la cabeza central 1,2 metros El elemento que permite cambiar de método es una cabeza de corte hueca con una segunda cabeza central de 1,2 metros. En roca favorable, el conjunto funciona como una tuneladora convencional. Si encuentra material extremadamente duro, puede recurrir a una voladura para abrir fracturas y reducir el esfuerzo y el desgaste de los discos. La estrategia dependerá de la dureza, las tensiones y el grado de fracturación del macizo rocoso. La ventaja es evidente: una variación geológica no obliga a sustituir la tuneladora por otro equipo. A cambio, el uso de explosivos interrumpe el avance continuo y obliga a trabajar mediante ciclos. Preparada para resistir sus propias explosiones Realizar voladuras junto a componentes hidráulicos, eléctricos y electrónicos exige proteger la propia máquina. Para ello, la Xianglong incorpora un cilindro resistente a explosiones que amortigua las ondas de choque y aísla sus elementos más delicados. También dispone de cortadores laterales retráctiles. Estos permiten variar el diámetro excavado y reducir temporalmente la sección exterior de la máquina, algo útil cuando el túnel se estrecha o el terreno se deforma. En la parte trasera incorpora un escudo telescópico compatible con segmentos de revestimiento de distintas dimensiones. De esta forma puede instalar anillos de diámetro variable para reforzar zonas expuestas a grandes deformaciones o estallidos de roca. Luego, como es habitual en estas máquinas, dos cintas transportadoras independientes se encargan de evacuar el material. Una retira los escombros del frente y la otra permite separar los áridos aprovechables, simplificando la logística dentro del túnel. La prueba real: hasta un 30% más de rendimiento El equipo de desarrollo asegura que la fracturación previa mediante voladuras controladas puede aumentar hasta un 30% la eficiencia de excavación en roca ultradura. Por ahora, el dato procede de los ensayos realizados durante el desarrollo y todavía no se ha demostrado durante la construcción completa de un túnel. La primera prueba de la Xianglong tendrá lugar en una central hidroeléctrica de bombeo. Estas instalaciones requieren largas galerías, pozos y cavernas subterráneas, por lo que permitirán comprobar la fiabilidad de la máquina, el desgaste de los cortadores, la precisión de las voladuras y su velocidad real de avance. Todavía faltan datos técnicos importantes. Sus responsables no han comunicado la potencia instalada, el empuje máximo, el par de la cabeza de corte, el coste de fabricación ni el sistema utilizado para colocar los explosivos. Tampoco sabemos cuánto tiempo necesita para cambiar entre los distintos modos de trabajo. Xinhua describe la Xianglong como la primera máquina de este tipo construida en China. El fabricante y otros medios estatales van más lejos y la presentan como la primera del mundo. Por ahora no tenemos suficiente información para confirmar categóricamente esa afirmación, aunque nuestras informaciones apuntan efectivamente en esa dirección.