El viernes previo a las 24 Horas de Le Mans suele ser un goteo incesante de noticias. La edición de este año estaba especialmente marcada en rojo ya que se esperaba conocer más detalles sobre cuál iba a ser el futuro de la reglamentación en la categoría absoluta del Mundial de Resistencia. Después de las amenazas por parte de algunos fabricantes sobre la posibilidad de abandonar el campeonato si había un cambio brusco hacia la adopción única de la normativa técnica LMDh. La primera información por parte del ACO, IMSA y FIA este viernes sobre el futuro de la categoría Hypercar a partir de 2030 ha confirmado que se reforzará la convergencia entre Le Mans Hypercar y los Le Mans Daytona hybrid, estableciéndose en este caso lo que será considerada como una normativa técnica prácticamente común a la que se llegará después de decidirse que todos los prototipos, tanto LMH como LMDh, sean híbridos. Cada fabricante tendrá la posibilidad de construir su propio chasis o de recurrir en este caso a un suministrador entre la lista de proveedores ya homologados. Se espera que la potencia del motor también aumente en unos 20 kW respecto a la que hay actualmente fijada en 500 kW, sin embargo, no habrá cambios en lo referente a la libertad que se le dará a los equipos para tener sus propias arquitecturas de motor y su cilindrada. La principal novedad es que el sistema híbrido estará instalado en el eje trasero en lugar de en el delantero como ocurre actualmente. De esta forma, ya no habrá tracción total de forma puntual como ocurre hasta ahora en los LMH, por lo que se adopta en este caso el modelo de los LMDh. En cuanto al propio kit híbrido, podrán ser desarrollados también internamente o adquirirlo en este caso a un proveedor designado, con una certificación que tendrá una validez mínima de cinco años, periodo en el que no se permitirá en principio modificaciones de rendimiento. El peso mínimo objetivo es de 1.040 kilogramos. El apartado aerodinámico seguirá ciñéndose a unas normas muy estrictas, especialmente tanto en lo referente al difusor como en el plano del suelo que apuntan hacia su estandarización. De esta forma, todo apunta a que el sistema EoT o de Equivalencia de Tecnologías pasará a perder peso a partir de 2030, con unos LMH y unos LMDh que se parecerán mucho más al partir del mismo reglamento base y pudieron competir una vez más a ambos lados del charco, tanto en el WEC como en el IMSA WeatherTech SportsCar Championship. Se mantendrá una especie de sistema de evoluciones que permitirá a los equipos poder trabajar para resolver problemas de fiabilidad y/o seguridad, así como corregir un déficit de rendimiento significativo que a su vez debe ser debidamente demostrado, en lo que parece ser una copia de lo que sucede ahora mismo con el ADUO. También hay novedades en cuanto al futuro con hidrógeno: Por su parte, el objetivo es que también en 2030 se estrenen los H2 Hypercars, coches que contarán con sistema híbrido y que estarán alimentados con hidrógeno, con un peso mínimo que pasará a ser de 1.200 kg, neumáticos específicos y un EoT particular que se encargue de gestionar dichas diferencias en cuanto al rendimiento. La situación es particularmente incierta en cuanto a estos prototipos después de los numerosos retrasos que ha habido.

Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.